UMBRAL: La dicha de dos y la angustia de otros
El ejercicio político dominical permite mirar más allá del ruido diario y concentrarse en lo que verdaderamente importa: las tendencias reales. Bajo esa lógica, el panorama de la Cámara de Representantes hacia 2026 empieza a mostrar una claridad que incomoda a algunos, pero que resulta difícil de negar.
Esta contienda deja en evidencia una constante: muchos partidos llegan debilitados, con liderazgos dispersos y listas que, en términos estrictamente numéricos, tendrán enormes dificultades para alcanzar el umbral. Hoy la Cámara no se disputa en el discurso, sino en la estructura, el territorio y los votos comprobables.
Desde ese análisis, el escenario apunta a una conclusión concreta: solo dos listas tienen una posibilidad real de quedarse con dos curules cada una. Cambio Radical y el Partido Liberal.
En Cambio Radical, el liderazgo de Julio César Triana aparece plenamente consolidado. Todo indica que será una de las votaciones más altas del departamento, revalidando un liderazgo regional construido con presencia y resultados. Esta elección lo proyecta, además, como el líder natural del partido en el sur colombiano.
La segunda curul se disputará entre Edinson Amin Losada, con una base urbana importante en Neiva, y Édgar Muñoz, exalcalde de Pitalito, con estructura y fortaleza electoral en el sur. En cualquiera de los casos, el partido tiene con qué asegurar dos escaños.
El Partido Liberal tampoco llega débil. Flora Perdomo aparece como una curul fija, no solo por su reconocimiento y caudal electoral, sino porque cuenta con altas cuotas burocráticas a nivel departamental y municipal, lo que le permite afrontar el proceso con tranquilidad política y control territorial.
El segundo cupo liberal se mueve entre Franky Vega, quien viene de una votación relevante a la Alcaldía de Pitalito, y Mireya Bravo, que ha logrado consolidar un equipo serio, organizado y con fortaleza económica y política en varias subregiones del departamento. Ambos perfiles sostienen la tesis de dos curules liberales.
Frente a este panorama, las demás colectividades enfrentan una realidad compleja: los números no alcanzan. La fragmentación interna, la falta de jefaturas claras y la debilidad organizativa dificultan seriamente la posibilidad de superar el umbral.
Así, sin estridencias ni triunfalismos, el escenario para la Cámara parece encaminarse hacia una distribución previsible: dos curules para Cambio Radical y dos para el Partido Liberal. No es una apuesta emocional, sino una lectura responsable del momento político.
Posdata1: Desafortunadamente para el Partido Verde, la salida de Rodrigo Lara, excandidato a la Gobernación, más que una jugada estratégica, se percibe como una pataleta de niño mimado. El resultado es un déficit electoral profundo que hoy le impide pensar seriamente en alcanzar el umbral.
Posdata 2: En el caso del Pacto Histórico, aunque en el papel parecía tener posibilidades por el reparto burocrático de gobierno, la realidad es otra. Desde la concepción misma de la lista y el mecanismo de elección de sus candidatos, el proyecto se reventó por dentro. Las fracturas internas y la falsa paz fotográfica no serán suficientes para consolidar la cantidad de votos necesaria para alcanzar el umbral


