La economía inmobiliaria en pausa: cuando el predial frena al Huila

En el Huila hoy no faltan compradores ni propiedades. Lo que falta es algo más básico: el recibo del impuesto predial a tiempo. Un trámite que debería ser sencillo se ha convertido en el principal freno de la economía inmobiliaria del departamento.

Sin predial actualizado no hay escrituras. Sin escrituras no hay registro. Y sin registro no hay ventas, créditos ni herencias que avancen. Así, negocios que estaban listos para cerrarse quedan congelados por semanas o meses, no por problemas legales, sino por demoras administrativas.

La situación es clara: personas que quieren vender, comprar o heredar cumplen con todo, pero se quedan esperando a que el municipio actualice avalúos, corrija datos o simplemente cargue la información al sistema. Mientras tanto, los bancos no desembolsan, las notarías no firman y la economía local entra en pausa.

Esto no es un problema menor. La propiedad raíz mueve constructoras, abogados, notarios, bancos, ferreterías y empleo local. Cuando el predial se retrasa, se frena toda una cadena económica, afectando directamente a las familias y al comercio.

El problema no es pagar impuestos. El problema es que el sistema no responda. No se puede hablar de formalidad, inversión y desarrollo regional cuando un trámite básico impide ejercer el derecho a vender o comprar un inmueble.

Si el predial es obligatorio, su gestión también debe ser eficiente. De lo contrario, el Huila seguirá viendo cómo su economía inmobiliaria se queda en espera, atrapada en un recibo que no llega.