“Plan pistola” contra el INPEC: denuncia sindical de hace tres meses cobra fuerza tras atentado en Neiva

El atentado perpetrado en la mañana del martes 13 de enero de 2026 contra el director Edgare Enrique Rodríguez Muñoz y el subdirector de la cárcel de Neiva reactivó las alertas por el denominado “plan pistola”, denunciado por el sindicato del INPEC hace tres meses, ante una ola de ataques sicariales contra funcionarios penitenciarios en distintas regiones del país. El hecho dejó como saldo la muerte del hijo del director, el menor Ismael Rodríguez, de 11 años, lo que ha causado profundo dolor y rechazo a nivel nacional.

El atentado

Según los reportes oficiales, hacia las 6:48 a. m., los directivos se movilizaban en un vehículo por la vía Neiva–Rivera, a la altura del cementerio Jardines El Paraíso, cuando fueron interceptados por hombres armados en motocicleta que abrieron fuego.

El subdirector, Renato Solano Osorio, resultó gravemente herido y fue trasladado al Hospital Universitario Hernando Moncaleano Perdomo, donde permanece bajo observación médica. En el mismo hecho fue herido el menor Ismael Rodríguez, hijo del director, quien lamentablemente falleció horas después producto de la gravedad de las heridas.

Recompensa y operativos

Tras el atentado, las autoridades anunciaron una recompensa de hasta $50 millones de pesos a quien entregue información que permita ubicar y capturar a los responsables. La Policía Metropolitana de Neiva desplegó un amplio operativo con patrullajes, retenes y equipos de inteligencia, mientras la Fiscalía avanza en la investigación para determinar si el ataque tiene relación con amenazas previas o estructuras criminales del sur del país.

El “plan pistola” denunciado por el sindicato

En octubre de 2025, el sindicato del INPEC alertó sobre un “plan pistola” en ejecución contra su personal, tras varios atentados en distintas cárceles del país. En ese momento, el gremio pidió al Gobierno Nacional reforzar los esquemas de seguridad, dotar a los funcionarios de medios de autoprotección y fortalecer la inteligencia penitenciaria para frenar los ataques.

Tres meses después, el atentado en Neiva parece confirmar la vigencia de esa amenaza, que —según los voceros sindicales— no ha sido atendida con la urgencia requerida.

Exigen acciones inmediatas

El crimen del menor Ismael Rodríguez y las heridas del subdirector han generado una ola de indignación y llamados al Gobierno Nacional para proteger de manera efectiva a los funcionarios del INPEC y sus familias. Dirigentes sindicales y autoridades locales coinciden en que la situación de riesgo es crítica y que se requiere una respuesta contundente en materia de inteligencia, investigación y seguridad operativa.