Pitalito cerró 2025 en un escenario adverso: violencia, extorsión rural y tensiones institucionales

Pitalito terminó la vigencia 2025 con un panorama marcado principalmente por problemas de seguridad, convivencia ciudadana y presión criminal, factores que dominaron la agenda pública y condicionaron la percepción sobre la gestión municipal. Bajo la administración del alcalde Yíder Luna Joven, el municipio enfrentó un año complejo en el que los hechos de alto impacto superaron, en visibilidad, los anuncios institucionales y obligaron a la adopción de medidas extraordinarias.

Uno de los episodios más críticos se registró en diciembre, cuando un procedimiento policial por un caso de violencia intrafamiliar en el barrio La Pradera derivó en una asonada y una grave alteración del orden público. El hecho dejó un civil muerto y un uniformado herido, y generó un amplio debate sobre convivencia, reacción comunitaria y manejo de procedimientos policiales en contextos de alta tensión. El caso quedó bajo investigación de las autoridades competentes y cerró el año con una imagen negativa en materia de control del orden urbano.

A lo largo de 2025, la violencia homicida fue otro de los puntos que encendió alertas. En varios momentos del año, especialmente hacia el segundo semestre, autoridades departamentales y municipales reconocieron un repunte de homicidios y hechos violentos, lo que llevó a la convocatoria de consejos de seguridad y al anuncio de recompensas de hasta 50 millones de pesos para esclarecer crímenes específicos. Estas decisiones reflejaron la gravedad del contexto y la dificultad para contener los delitos de alto impacto.

El componente rural tampoco estuvo exento de dificultades. En corregimientos como Bruselas y veredas aledañas, se documentaron casos de extorsión y presión armada atribuidos a estructuras disidentes. En noviembre, las autoridades reportaron la captura de presuntos integrantes del frente “Rodrigo Cadete”, señalados de intimidar a campesinos y comerciantes. Este fenómeno afectó directamente a caficultores, transportadores y pequeños empresarios, generando temor, restricciones de movilidad y sobrecostos en la actividad económica rural.

En el plano institucional y político, 2025 también estuvo atravesado por ruido disciplinario. Durante el año continuó en la conversación pública la investigación de la Procuraduría contra el alcalde Yíder Luna Joven por un presunto conflicto de intereses, proceso iniciado en 2024 y que, aunque no constituye una sanción en firme, incidió en el clima de gobernabilidad y en el debate local sobre transparencia y manejo administrativo.

En conjunto, el cierre de 2025 para Pitalito deja una fotografía compleja: violencia urbana con hechos fatales, presión criminal en la ruralidad, medidas excepcionales de seguridad y tensiones institucionales. Con este balance, el municipio llega a 2026 con retos urgentes en recuperación de la convivencia, control territorial, fortalecimiento de la confianza ciudadana y estabilización de la gobernabilidad local.