¿Por qué no bajan los precios de algunos productos de la canasta familiar?

ECONOMÍA

¿Por qué no bajan los precios de algunos productos de la canasta familiar?

Escrito por: Luisa Dávila

Productos de uso diario en los hogares huilenses como los huevos, el azúcar y la carne, que subieron de precio por cuenta de los bloqueos y el desabastecimiento durante el paro nacional, según denuncias de varios ciudadanos, pese a que ya no hay bloqueos se siguen comprando muy costosos.

En Lagaceta, algunos lectores han denunciado que no pueden creer que estén comprando flanes de huevos a 15.000 pesos, de los más pequeños, libras de azúcar a $3.000 y carne que no baja de 11.000 y 12.000 pesos la libra, sin ser de la mejor calidad. Aseguran los quejosos que si ya no hay bloqueos, ni desabastecimiento de algunos productos, ¿por qué no bajan de precios?

Nelson Patiño, funcionario de la Dirección Justicia de la Alcaldía de Neiva, aseguró que han hecho un trabajo exhaustivo recorriendo establecimientos comerciales buscando que no haya especulación de precios. No obstante, en el tema de alimentos perecederos es muy díficil controlar los precios, porque todo se regula según las reglas del mercado y depende de a como lleguen los productos a las centrales de abastos.

«La venta de perecederos es muy díficil controlarlo porque estamos en una situación de pandemia, estamos en una situación de bloqueos, no se han acabado los bloqueos, nosotros acá en Neiva los fines de semana se han tenido algunos inconvenientes en el Puente El Tizón, hay veces nos bloquean, hay veces nos cierran», expresó Patiño.

Según Patiño, cuando se habla de especulación de precios es porque están regulados por el mercado nacional y debe mantenerse un precio promedio. En el caso de los perecederos hay muchos factores que influyen en el precio, muchas veces el clima, por estos días la pandemia y el tema de orden público.

«Nosotros estuvimos hablando con huevos La Dominga y les preguntamos por qué los huevos han subido y ellos nos manifiestan que el costo de toda la producción se les incrementó porque tuvieron que cambiar hasta la comida que se les da a los pollos», dijo.

Y agregó, «Sin embargo, nosotros visitamos varios establecimientos y trasladamos toda la información a la Superintendencia para que ellos tomen las acciones del caso. Pero se reguló y se bajó. Es tan así que hoy se están comprando huevos a 12.000 pesos, no sé donde los venden a $15.000 y pues en las tiendas usted sabe que ellos en la cadena de valor son como el tercer o cuarto distribuidor».

Para el caso del azúcar, asegura que influye el tema de la escasez del producto. En su momento, cuando hubo dificultades porque los supermercados estaban aprovechando y obligando a los clientes a comprar un mercado mínimo para que pudieran llevar el endulzante, hubo intervención de las autoridades y se logró regular el tema, pero el azúcar sigue escasa y costosa.

«En el tema del azúcar lo atacamos de una manera que el producto ya se está vendiendo, pero claro se subió de precio, usted compraba azúcar a $1.400 y ahora la consigue a $2.000 o $3.000, pero es que ahora estamos encontrando azúcar a $4.000 o $5.000 el kilo», dice

Y agregó, «nosotros hemos visitado más de 10.000 establecimientos de comercio en toda la pandemia que nos ha servido y hemos regulado mucho los precios».

Señala Patiño, que la escasez de azúcar también se debe a que los productores mermaron la producción de azúcar y la cambiaron por alcohol. «Recuerde que cuando empezó la pandemia el mayor distribuidor de alcohol es el Valle, entonces ellos pasaron a producir más alcohol que azúcar y con el tema del paro pues hicieron lo mismo, entonces siguen produciendo azúcar, pero sigue habiendo escasez y contra eso no podemos hacer nada», resaltó.

En el tema de la carne, se puede argumentar que durante el paro, el sector ganadero fue uno de los de mayores pérdidas lo que hoy los tiene intentando recuperar un poco en el tema económico. Por el paro, los ganaderos reportaron pérdidas cercanas a los $859.711 millones mientras que en el Huila las pérdidas se acercaron a los $24.000 millones.

Por lo pronto y mientras el mercado mismo se regule en precios, los consumidores deberán buscar las opciones más convenientes para su bolsillo o denunciar con nombre propio ante la oficina del consumidor o la Superintendencia a los establecimientos que cree están abusando de los precios.

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