A Fortalecillas la tienen sitiada los problemas ambientales

NEIVA

A Fortalecillas la tienen sitiada los problemas ambientales

Escrito por: Luisa Dávila

El corregimiento de Fortalecillas vive una crítica situación por cuenta de los problemas ambientales. Su principal fuente hídrica, el río Fortalecillas, se está secando por cuenta de las concesiones de agua y la extracción de material de arrastre, varias empresas industriales emiten peligrosas nubes de contaminación, tienen en una de sus veredas (El Venado) un horno crematorio que emite una gran cantidad de humo y que por estos días de pandemia aumentó su frecuencia de uso y a parte tienen de vecino al relleno sanitario Los Ángeles de Neiva.

Se trata de una de las zonas rurales de la capital del Huila que en otrora era centro turístico por sus deliciosas achiras y uno de los ríos más ricos para ir al famoso paseo de ‘olla’. Eso ya hace parte de la historia.

Uno de los casos más preocupantes y que está afectando la tranquilidad y la salud de los neivanos residentes en el corregimiento, tiene que ver con denuncias de la comunidad, por la emisión de un aparente gas de una empresa llamada Productos Químicos Panamericanos PQP, que genera malos olores e incluso afectaciones palpables en la salud. Pero no es un tema nuevo.

Video de la denuncia

«Esta contaminación nos viene afectando hace años, esa empresa lleva 40 años y nunca ha funcionado bien. Esta empresa no le instalan los filtros que se requiere, entonces ahora como se está molestando bastante han dado que trabajan de noche y de noche agarran el pueblo dormido, se les va la mano», dice don Alirio Medina Motta, habitante y líder del corregimiento.

Y agregó, «Como hay gente madruga, nos encontramos que por la mañanita llega uno y encuentra el humo al contorno de la empresa, se nota la contaminación, como si fuera neblina pero eso es puro acido sulfúrico».

Según don Alirio, que ha liderado un proceso ante las autoridades locales y regionales en busca de que les den solución a esta problematica, en la mencionada empresa, producen ácido sulfúrico, y en ocasiones abono y otros derivados.

Lo preocupante, son los efectos que produce la emisión de esa nube de gas, pues a parte de los malos olores, la comunidad siente afectación en la garganta. Así lo describe don Alirio.

«Comienza a oler a huevo dañado y con eso viene la carraspera en la garganta, los techos de las casas los quema, y hace 4 meses quemó tres hectáreas de arroz a otra entidad que queda ahí enseguida», afirmó.

Acabar con esta problematica ha sido una lucha de años, pero que con la pandemia, pasó a segundo plano. No obstante, la comunidad está decidida a encontrar soluciones. «Nosotros retomamos esto hace cuatro meses, debido a un problema también del río, porque aquí hay unos problemas grandísimos porque hay unas concesiones también en la Florida que es un tomo, porque les dan la mano y se toman el codo, nosotros averiguamos y ellos tienen una concesión de 1.200 litros por segundo de agua y por el canal de la Florida pasan 2.200 litros por segundo y así por el estilo hay unas cuatro empresas que hacen lo mismo», dice.

Es decir, que estas entidades están utilizando más agua de la que la Autoridad Ambiental les autorizó, según la denuncia de la comunidad.

Lo que piden los habitantes de Fortalecillas, es que se den soluciones para que la contaminación y el deterioro ambiental del municipio no siga creciendo, y el corregimiento vuelva a ser el atractivo turístico de la cuidad, como en otros años.

«A nosotros nos acabaron el turismo, nos acabaron el desarrollo del pueblo, cuando Fortalecillas 20 años atrás era un pueblo alegre, donde la gente venía, gozaba, hacía paseos, pero es muy duro pelear en contra del gobierno, porque el gobierno ampara al que le da la plata», concluye don Alirio.

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