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«Quedé prácticamente muerta»

NEIVA

«Quedé prácticamente muerta»

Escrito por: Luisa Dávila

Johana Hernández fue arrollada por una patrulla de la Policía hace 10 meses. El accidente fue tan grave que quedo en situación de discapacidad. Denuncia que los reponsables del hecho no le han querido responder. Desde el día del accidente está postrada en una cama pues no ha podido volver a caminar.

El pasado 30 de noviembre fue fatídico para Johanna Hernández de 37 años, estaba en el barrio Oro Negro, oriente de Neiva en la celebración del cumpleaños de un familiar, había llegado de trabajar y justo a las 8:50 de la noche decidió ir a comprar “mecato».

Señala la mujer, que cerca de donde se encontraba se presentaba una riña, “no me acuerdo ni quienes eran los que estaban peleando», dijo. Allí había llegado una patrulla de la Policía que atendía el caso y en un momento dado el vehículo dio reversa y la atropelló.

Narra Johana que en ese momento seguía consciente y que tal vez no fue mucha la afectación a su cuerpo por el primer golpe, lo peor vino después.

“Ahí vino uno de mis hijos y golpeó el vehículo para decirle al de la patrulla, que parara, que me había atropellado, pero como que no lo escucharon, o yo no sé, el caso fue que siguió andando y me arrastró como unos seis o siete metros y de ahí pues yo ya no se más, quedé inconsciente, prácticamente muerta”, narró la mujer afectada.

Cuenta Johana que después cuando recobró la consciencia ya en un hospital, que tras su accidente se formó una disputa pues al parecer, la gente se enfureció de ver el hecho y la emprendió contra la Duster de la Policía, a tal punto que tuvo que llegar el Esmad e intervenir para restablecer el orden.

“A mi nadie me atendió, ni me llevaron a un centro de salud ni nada, mi hijo dice que los policías dijeron, “la matamos”, pero no me socorrieron sino que se escaparon», relató.

La afectada asegura que posteriormente fueron personas de la comunidad quienes la llevaron al Hospital Universitario de Neiva.

“Yo estaba casi muerta, eso me dijeron los médicos, y ahora estoy sin movimiento, no puedo caminar, a mi todo me lo tienen que hacer, bañarme, vestirme… eso si gracias a Dios yo puedo comer sola, coger la cuchara y comer, pero yo llegué prácticamente muerta al hospital», dijo.

La mujer, es madre de tres hijos, quedó en condición de discapacidad y asegura que las autoridades no han hecho presencia ni tampoco, según ella, le han respondido por los daños que le causaron.

Johana tiene instaurada una denuncia por este caso, contra los policías.

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