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Millonarias inversiones en estudios y diseños que, al parecer violan la normatividad vigente

Son pocas las personas que le han puesto el pecho a la construcción de la planta de tratamiento de aguas residuales PTAR en la ciudad de Neiva. Desde hace 30 años, se han adelantado estudios previos violando la normatividad que se requería en la época del informe y a unos costos millonarios, negligencia de los funcionarios de las administraciones, es el caballito de batalla en todas las campañas políticas en los últimos 15 años y al final, un olvido hacía el Río Magdalena, principal víctima del daño ambiental, la PTAR de Neiva es como el Metro de Bogotá, solo ilusiones.

Desde el año 2005, un fallo del Tribunal Administrativo del Huila, confirmado por el Consejo de Estado en el 2009, señala que la alcaldía de Neiva tiene la obligación de construir una planta de tratamiento de aguas residuales, son más de 15 años de promesas e intentos frustrados y hasta el momento nada, él Río Magdalena sigue siendo la cloaca de los neivanos.

La falta de planeación sumado a la improvisación de algunos funcionarios de las Ceibas Empresas Públicas de Neiva y la falta de decisión de los alcaldes de turno, tienen al Río Magdalena sumido en el olvido y el abandono, para la mayoría de la sociedad neivana una vergüenza.

Un estudio de la Universidad de Atlántico, en el 2019 reveló que, cerca del ochenta por ciento de los municipios beneficiados de la cuenca del afluente, no cuentan con sistemas o plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR).

Es decir, De los 700 municipios que evacuan sus aguas sucias al río más importante del país, solo 140 de ellos tienen plantas de tratamiento, pero de esas poblaciones, el sesenta por ciento tienen deficiencias en el tratamiento de esas aguas. Un panorama nada alentador.

En el mismo informe, los investigadores aseguraron que las muestras obtenidas tienen un “exagerado” contenido de contaminación no solo de las actividades diarias de los habitantes rivereños, sino de las actividades industriales y mineras.

En algunas poblaciones, sus habitantes tienen en su cuerpo, cabello, sangre y en los músculos, contaminantes obtenidos en las aguas del Río Magdalena, afectando además ecosistemas donde se encuentran las algas, principal base de la alimentación de los peces.

PTAR en Neiva, un calvario sin dolientes.

El camino para poder construir la PTAR ha sido tortuoso, ha sido, un camino con obstáculos para la elaboración de los estudios de factibilidad del anhelado proyecto, en el 2011, en el gobierno del alcalde Héctor Aníbal Ramírez, mediante contrato de consultoría entre Empresas Públicas de Neiva y el Consorcio Neiva 2009, acordaron realizar los “Estudios y Diseños del sistema de tratamiento de aguas residuales para Neiva”, por un valor de 2.160 millones de pesos.

El contrato estaba para ser ejecutado en siete meses a partir de abril del 2011 y ser entregado en diciembre del mismo año, pero sin ninguna justificación y como si nada, el Consorcio Neiva 2009 hace entrega de los estudios cinco años después a las Empresas Públicas de Neiva y lo peor, nadie de la contraparte se opuso ni dijo nada ante la descomunal irresponsabilidad, todos callaron.

En el 2016,  EPN contrata a ACODAL, por un valor de 65 millones de pesos, para que revisará los estudios que adelantó el Consorcio 2009, , el informe fue  presentado en diciembre de ese mismo año y fue desconcertante “El estudio no se hizo conforme a la metodología y normatividad legal y técnica vigentes; el estudio presenta omisiones y desactualizaciones en aspectos normativos críticos del proyecto, por lo tanto los estudios y diseños deben ser nuevamente elaborados, teniendo en cuenta la normatividad vigente”.  

Ante el incumplimiento de Consorcio 2009, las veedurías ciudadanas de la ciudad, le pidieron al entonces alcalde de la ciudad Rodrigo Lara Sánchez, que declarará la caducidad del contrato por las graves anomalías encontradas en los estudios, pero después de un largo trámite jurídico y de conciliaciones en los gobierno de Suárez y Lara, este año Ceibas EPN, tuvo que pagar el saldo, a costilla de los contribuyentes

En el gobierno de Pedro Suárez, se tomó la decisión de comprar los terrenos donde, por fin, se iba a construir la tan anhelada planta de tratamiento, todo indicaba que de una vez por todas, alguien se preocupaba por mejorar el impacto ambiental que sufre a diario el Río Magdalena, pero infortunadamente no fue así, otro gobierno que cayó en el juego de las administraciones anteriores, solo promesas, aunque el lote se compró, no tiene viabilidad y no cumple con la normatividad vigente.

El lote mide siete hectáreas con 182 metros cuadrados, fue adquirido por EPN en octubre de 2013, la administración municipal puso $ 1.443.883.386 millones, la gobernación del Huila a cargo de Carlos Mauricio Iriarte, aportó $ 1.200 millones para un gran total de $ 2.643.883.386 pesos, sin importar  todas las recomendaciones hechas por un grupo de ingenieros civiles de la ciudad, que  advertía que el terreno estaba dentro del casco urbano, además no cumplía con las expectativas y las especificaciones para su construcción.

Pero pasa lo inesperado, en la Oficina de Contratación de la Gobernación del Huila, reposa un oficio donde se le advierte a la administración departamental de frenar la compra del predio hasta que se verificará si el terreno cumplía o no, el entonces gobernador se mostró partidario de las recomendaciones, sin embargo y sorpresivamente, Iriarte Barrios, impulsado por algo que hasta el momento se desconoce, cambió de parecer y autorizó el desembolso para la compra del predio.

En cada estudio hay algo que no se ajusta a los intereses de la comunidad, se nota la improvisación y la falta de una política municipal a mediano y largo plazo que garantice la construcción de la PTAR, por ejemplo, el lote está ubicado en el corazón del barrio Camilo Torres, pero un año antes de adquirirlo, el gerente de EPN Aurelio Navarro, advirtió que el terreno escogido para la construcción de la PTAR no era viable. 

Ante los medios de comunicación señalo que, el lote había sido descartado y que se debería iniciar una nueva búsqueda de un nuevo predio “este sitio fue descartado por el mismo diseñador, los constructores y fue esa una conclusión que arrojó en el marco de un foro de Concejo Visible que se cumplió en el 2012 en las instalaciones del Colegio Nacional Santa Librada.

Navarro González, le aseguró a los habitantes de la Comuna Uno, tener total tranquilidad ya que, la PTAR no quedará ubicada al costado derecho del Puente Santander por la salida a Neiva, como anteriormente había sido anunciado, la comunidad de los barrios California, Santa Inés, Cándido y Camilo Torres, puede quedar tranquila.

Pero nuevamente algo que aún se desconoce impulsó a las directivas de EPN a cambiar de opinión y decidieron comprar el predio pese a todas las advertencias, pasaron por encima de los resultados de los estudios que aconsejaban a no construir en ese terreno que no contemplaban las previsiones de crecimiento y desarrollo urbano, ni estudios de impacto ambiental urbano como tampoco, se realizan las consultas a la ciudadanía residente en el área de influencia del proyecto.

Ni el gerente de EPN Aurelio Navarro, junto al director técnico Luis Fernando España, el subgerente técnico Alexander Soto, ni Alejandro Serna quien ocupaba el puesto de subgerente administrativo y financiero, Ernesto Cárdenas como asesor jurídico notaron las irregularidades que salieron a la luz pública, en donde recomendaban no construir en ese lote la tan anhelada PTAR.

PTAR en la era Lara Sánchez

Los gastos millonarios en estudios de factibilidad no pararon en este gobierno, tampoco fue un año donde se haya hecho mucho o más bien, se hizo muy poco, el futuro no es nada promisorio. En el año 2017, en la era de Lara Sánchez como alcalde y Cielo Ortiz Serrato, como gerente de EPN contrata los servicios de Consultoría No. 009, con HIDROSAN S.A.S. para la Actualización de los estudios de pre-factibilidad y elaboración de estudios y diseños de la PTAR de Neiva”, por un valor de 700 millones de pesos, incluido IVA, uno de los objetivos además del contrato era “Hacer los diseños definitivos y de detalle del sistema de tratamiento de las aguas residuales en el LOTE COMPRADO POR EL MUNICIPIO”.

Hidrosan S.A.S, adelantó las proyecciones de acuerdo con el Plan de Ordenamiento Territorial POT, Acuerdo No 026 de 2009, allí está especificado en un mapa, los terrenos de la ciudad que están en zonas de riesgo, amenazas, uso del suelo, áreas de expansión y otros lineamientos que, demuestran que el sitio que compró el gobierno anterior, no es, de ninguna manera, conveniente para una inversión tan trascendental para la ciudad.

Son varios los puntos en contra que, Hidrosan S.A.S., presentó a Cielo Ortiz, determinó que el lote proyectado presenta amenaza de inundación, el terreno está previsto para el desarrollo urbano y la construcción de viviendas de interés social VIS y zona de protección por la ronda del Río Magdalena y el predio tampoco es apropiado por razones del área, se requiere una extensión mayor, pero eso no le importó al gobierno de turno.

Pese a las conclusiones de Hidrosan S.A.S, el contratista siguió en la tarea de cumplir con el objeto del contrato, e hizo los diseños definitivos y de detalle del sistema de tratamiento de las aguas residuales en el lote adquirido por el municipio para la construcción de la PTAR, la proyección fue lanzada con bombos y platillos, aún, cuando Neiva era declarada Capital del Río Magdalena.

Pero el estudio pudo detectar que la planta nunca iba a cubrir el ciento por ciento de todo lo que verte la ciudad, el sistema de tratamiento propuesto por Hidrosan S.A.S denominado “Filtro Percolador de Alta tasa” estará integrado por sistemas electromecánicos, accionados por energía eléctrica y bombeo permanente y no por gravedad, un sistema que perjudica, según los expertos, el bolsillos de los neivanos.

Un grupo de ingenieros de la ciudad, pertenecientes a la Red de Veedurías Ciudadanas, advierten que se trata de un sistema complejo de manejar y de elevados costos de inversión, operación y mantenimiento; tienen una incidencia económica grave, que al final será trasladada a los usuarios del servicio. Cuatro años más, en el que solo se concentraron en los diseños y no en el fondo del problema, un lote adecuado para la construcción de la PTAR.

Ceibas EPN, adquirió el lote contiguo al lote ubicado en el Barrio Camilo Torre, en California, para corroborar de paso, que es allí el terreno donde se construirá la megaobra ambiental que, tanto requiere el Rio Magdalena.

En este gobierno habrá PTAR: Ceibas EPN

La actual administración a cargo de Gloria Vanegas, ha examinado cada uno de los cuestionamientos que han surgido respecto al estudio de factibilidad y diseños para la construcción de la Planta de tratamiento, su posición después de hacer el análisis es una sola, continuar con lo programado y construir la planta en los lotes adquiridos por las administraciones anteriores.

Este año se está tramitando ante el Ministerio de Vivienda, la viabilidad técnica, se estima que sea aprobada antes de que culmine el 2020, además se adelanta la aprobación de los pliegos para la estructuración de una Alianza Público Privada que, Las Ceibas estima poder abrir con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo, BID.

Si el ministerio de Vivienda avala los diseños entregados en las administraciones anteriores y ellas cumplen, en el 2021 comenzarán las obras de construcción, 20 meses más tarde deberá estar lista, tendrá un costo cercano a los 170 mil millones de pesos, la planta tratará sólo el 89 por ciento de las aguas residuales que produce la ciudad, con la garantía de que ese tratamiento no generará malos olores y podrá tratar cerca de 2.400 metros cúbicos de desechos hasta el 2040.

Según Ricardo Vega, asesor de la oficina de Planeación de Ceibas EPN, el once por ciento restante de aguas negras, se tratará con otro sistema para su captación, se tiene planeado construir unos sistemas de pretratamiento, pues de acuerdo con las directivas de la actual Ceibas EPN, no hay manera de llevar los desechos a la megaobra, por la topografía del terreno.

Qué dicen las veedurías

Desde que comenzó el sueño de luchar por mejorar las condiciones ambientales del Río Magdalena, con la construcción de una planta de tratamiento, un grupo de profesionales, han mostrado su preocupación por el afluente, presentando propuestas viables y que son, según ellos, lo mejor para la ciudad, donde prevalece el interés social, económico y ambiental.

El ingeniero Alfonso Casas Olaya es uno de ellos junto al economista Humberto Castro y otros profesionales, han insistido en que, la construcción de la PTAR debe ir encaminado de acuerdo a tres fases para que, sea lo mejor para la capital del Huila, la primera, la planta de tratamiento de acuerdo con estudios realizados con otros colegas, se basa en diseños sobre estudiados, hay más de cinco de ellos, solo coinciden en que el sitio no es el adecuado.

La segunda fase consiste en buscar ahorro, lo menos costoso posible, desde hace cuatro administraciones insisten en los altos costos de construcción, según estudios que, han adelantado, sale más económico construir en una zona ubicada fuera de la ciudad y no donde está proyectado.

Los gastos de operatividad, mantenimiento y uso de energía para transportar los desechos por bombeo encarecerá los precios en las tarifas del servicio y de paso afectará el bolsillo de los neivanos.

Son más de treinta años de espera, ilusiones y sueños, los neivanos quieren tener en la ciudad una planta de tratamiento, quieren que se ejecute rápido y puntual y no vaya formar parte de la gran familia de elefantes blancos que hay, hoy en día en la ciudad.

Escrito por César Velandia Clark

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