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Ante la crisis, que el Estado genere empleo directamente: Clara López

La economista y Exministra de Trabajo Clara López Obregón aceptó hablar con el Diario del Huila sobre la crisis de desempleo en Colombia y en la región, esto a propósito del Diálogo Surciudadano que con el apoyo de esta casa editorial se va a realizar este jueves 30 de julio a las 6 p.m. en Facebook live. Además de ella, dialogarán con representantes de sectores productivos y académicos de la región, la Directora de Empleo del Ministerio de Trabajo, Martha Liliana Agudelo; el Jefe de Productividad de la Gobernación del Huila, Óscar Trujillo; y el Secretario de Competitividad de Neiva, José Alexander Díaz.

¿Cómo economista, y luego de su experiencia como Ministra de trabajo, qué opina sobre lo que se espera del Estado respecto de la crisis de desempleo, ahora profundizada por la pandemia?

El mercado ha fallado, porque a diferencia de lo que dicen los grandes defensores de la teoría hegemónica de que el mercado lo puede todo, ha generado una sociedad para la mitad de la población; la otra mitad se debate en el rebusque, en el desempleo y en la informalidad. Por eso el Estado ha tenido que hacerse cargo, y debe hacerlo de muchas maneras; tiene funciones para cumplir en materia de empleo muy grandes.

¿Cuáles son las principales?

La primera tiene que ver con la política monetaria y cambiaria a cargo del Estado a través del Banco de la República. Hoy su Junta Directiva solo habla de indicadores económicos en función de reducir la tasa de inflación, que es muy bueno porque la moneda sana es indispensable, pero deja de lado el desempleo.

Que asuma, como la Reserva Federal de Estados Unidos, por ejemplo, la doble función de velar por el empleo y por la inflación, pues son dos indicadores de la economía que se complementan y deben coordinarse.

También debe intervenir en la planificación para la generación de empleo, como ejemplos, la sustitución de importación de alimentos para darle vida al sector agropecuario; hoy en día importamos como el 30% de lo que comemos, y el 70% del maíz, que es la base para los alimentos de cerdos, reses, gallinas y pollos. Hay que entender que esos precios baratos del exterior se han logrado con subsidios de sus estados a los agricultores de la Unión Europea y de los Estados Unidos.

Tenemos que hacer lo propio en Colombia: una política rural integral que garantice la competitividad de nuestro campo.

En tercer lugar, el Estado debe planificar sectorialmente el crecimiento económico, la reindustrialización del país, el apoyo al sector agropecuario, y lo nuevo en esta época, las economías verdes, la transición ecológica y toda la inversión en ciencia, tecnología y las comunicaciones, todo ello fundamental para una nueva economía que no sea extractivista, sino que se fundamente en el mercado interno y con capacidad de generación de empleo, que tiene que ser decente, con salario mínimo legal suficiente para mantener a una familia de manera estable, con acceso a la seguridad social integral y el derecho de asociación y a la negociación colectiva.